Cuidar los detalles
puede ser más importante que hacer obras grandes y famosas. Hoy día en Brasil, la gente sale a la calle a
protestar, porque le hace falta transporte cómodo, precios razonables y seguridad
en la calle. Pero, ven que se gasta miles de millones para la copa del mundo y
los juegos olímpicos de Rio en 2016.
La presidenta,
Dilma Rousseff, dijo que está bien, que la gente tiene que manifestar sus
opiniones, que esto es democracia. Vamos a ver si los que protestan se
tranquilizan con esto. Pero seguramente se necesitara más que promesas.
El gobierno de
Brasil está siendo acusado de corrupción en los trabajos enormes que hacen para
estos eventos deportivos, mientras la población no logra pagar la canasta
básica.
Y aquí en Panamá,
tal vez es lo mismo. Vamos a tener un canal con nuevas esclusas y un metro. Nuevas
cintas costeras, costosas y peligrosas para nuestros monumentos históricos. Pero
en mi barriada, en San Miguelito, muchas calles no tienen aceras, y cuando lo
tienen, la gente las obstruye con caliche, con carros mal estacionados y con
verjas abiertas.
Cuando quieren
regular el tránsito, construyen resaltos, pero los hacen tan mal que los carros
siempre se dañan o sufren un desperfecto mecánico a lo largo del tiempo, nunca pintados,
ni anunciados.
En nuestras
barriadas siempre hace falta algo, ya sea ceras, calles, semáforos,
señalizaciones u otra cosa. Los políticos lo omiten o simplemente miran para
otro lado, se entiende que no todo puede ser resuelto en un solo día, pero como
en Brasil la gente se manifiesta pero no es oída.
Como los
responsables siempre serán los del gobierno según las personas, ellos tendrán
culpa de todo. Pero la realidad no es así, al igual que ellos los ciudadanos
deben poner de su parte. Ya sea ayudando a los demás, con solo cerrar nuestras
verjas o mantener las aceras accesibles para evitar accidentes.
Igualmente, con la seguridad en la calle, si tendríamos ese
detalle de llamar a la policía o hacer algo cuando otra persona es asaltada.
Cambiaría el día o hasta la vida de esa persona, muchas veces callamos u otras
simplemente nos alejamos.
Pero teniendo
sentido del detalle y ayudando a otros, podemos mejorar el país como a nosotros
mismos. Pero si seguimos culpando solamente a una parte del problema sin ver el
otro no podremos solucionarlo.
Así que aquí como
en Brasil, nos falta el detalle, que tal vez es más importante que lo
grandioso. Creo que es más fácil emprender grandes obras, en vez de prestar atención
a los detalles.



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